ACERBRAG: la usina de Bragado que fabrica el acero largo de la Argentina
30 Apr 2026
Hay pocas empresas en Argentina que puedan presentarse como fabricantes de acero de punta a punta: desde la fusión de chatarra hasta el producto terminado listo para obra, campo o industria. Acerbrag es una de ellas. Su planta, instalada sobre la Ruta Nacional N° 5 en el kilómetro 210, en Bragado, provincia de Buenos Aires, opera como una usina integrada de aceros largos con más de seis décadas de historia ininterrumpida y tecnología renovada en sus etapas clave.
La empresa nació en 1960 como fundición de aceros, orientada a piezas para uso naval, automotriz e industrial. En 1971 completó su conversión hacia una acería integral al incorporar producción propia de palanquilla e instalar dos trenes de laminación: uno para barras y rollos, otro para barras y perfiles de mayor sección. Desde entonces, cada década trajo alguna transformación relevante. La más significativa llegó en 2005, cuando se puso en marcha una nueva acería eléctrica con horno cuchara y máquina de colada continua de última generación, proceso que le permitió ampliar capacidad, incorporar controles ambientales y mejorar la homogeneidad metalúrgica del producto final. En 2008, el grupo brasileño Votorantim S.A. —uno de los holdings empresariales más grandes de América Latina— adquirió parte del capital accionario; en 2010 completó la compra del 100%.
De la chatarra al producto certificado
La cadena productiva de Acerbrag se apoya en tres pilares secuenciales: acería, laminación y trefilería.
En acería, la empresa opera mediante horno eléctrico de arco (HEA) con carga de chatarra ferrosa seleccionada, seguido de horno cuchara para el tratamiento metalúrgico secundario —ajuste de composición química, temperatura y desgasificación— y colada continua para la obtención de palanquilla. Este proceso permite controlar con precisión la calidad del acero líquido antes de solidificar, lo que se traduce en homogeneidad estructural en el producto laminado.
La palanquilla pasa luego al tren de laminación en caliente, donde se reduce progresivamente hasta obtener los distintos perfiles del portafolio: barras lisas, barras conformadas (nervuradas), alambrones y otros semiterminados. El alambrón, que sale del tren de laminación como bobina de sección circular en diámetros variables, es la materia prima de la etapa de trefilería. Allí, mediante reducción en frío por hilera, se obtienen los distintos tipos de alambres —crudos, recocidos, galvanizados— que completan la oferta de la empresa.
[IMAGEN INTERIOR: Esquema de flujo productivo simplificado en tres etapas: Acería (HEA → horno cuchara → colada continua → palanquilla) / Laminación (tren caliente → barras y alambrones) / Trefilería (reducción en frío → alambres terminados). Fondo blanco o gris neutro, tipografía industrial, sin colores corporativos que identifiquen a la empresa. Formato horizontal 16:9.]
El portafolio: construcción, agro e industria
La oferta de Acerbrag está organizada en cuatro familias principales de productos, cada una orientada a un segmento de aplicación.
Para construcción civil, la línea más extensa incluye barras de acero de dureza natural ADN-420 en versión Normal y Soldable, barras lisas AL-220 (Normal y Soldable), alambre de acero nervurado ATR-500-N, mallas soldadas estándar y especiales, alambre negro recocido y clavos Punta París en versión lisa y espiralada. Las barras ADN-420 son el producto más demandado del segmento: se usan en armaduras de hormigón armado en estructuras generales, y la variante soldable habilita la operación de soldadura eléctrica en obra sin riesgo de fragilización por hidrógeno.
Para el sector agro, la empresa produce alambres galvanizados de alta y mediana resistencia —en presentación redonda y ovalada— y alambre galvanizado recocido. La línea agro está diseñada para uso en alambrados rurales, cercos perimetrales y riendas, con recubrimientos de zinc que garantizan protección a la corrosión en condiciones de intemperie.
Para industria en general, el catálogo incluye alambrones para laminación en frío y trefilería, alambres crudos y galvanizados recocidos que sirven como materia prima para manufacturas varias —resortes, tornillería, mallas industriales, ataduras.
La cuarta línea es el servicio de cortado y doblado a medida, orientado a proyectos de ingeniería civil y estructuras que requieren piezas con dimensiones específicas fuera de los estándares de stock.
[TABLA: Portafolio de productos Acerbrag por segmento de aplicación. Columnas: Segmento / Familia de producto / Principales productos / Norma aplicable. Filas: Construcción Civil / Barras y mallas / ADN-420-N, ADN-420-S, AL-220, ATR-500-N, Mallas soldadas / IRAM-IAS U 500-528, IRAM 11575 | Agro / Alambres galvanizados / Alta y mediana resistencia, recocido galvanizado / IRAM correspondiente a galvanizado | Industria / Alambrones y alambres crudos / Alambrón, alambre crudo, alambre recocido galvanizado / Especificación cliente | Servicios / Elaboración / Cortado y doblado a medida / Según proyecto.]
Certificaciones y trazabilidad
En materia de calidad, los productos de Acerbrag cuentan con certificación de Conformidad de Producto otorgada por el IRAM y el INTI en Argentina. La empresa también opera con certificación del INTN (Instituto Nacional de Tecnología y Normalización) de Paraguay para los productos que exporta a ese mercado, y del UNIT (Instituto Uruguayo de Normas Técnicas) para el acero de construcción destinado a Uruguay. Todas las barras de acero llevan grabado el nombre de la empresa a lo largo de su longitud, y cada paquete incluye una chapa de identificación con el sello de conformidad, lo que garantiza la trazabilidad del lote desde planta hasta obra.
Mercado interno y exportación
El 90% de la producción se coloca en el mercado argentino a través de una red de distribuidores en las principales provincias del país. El 10% restante se exporta, principalmente a Uruguay, Paraguay, Bolivia y Chile. La administración central opera desde Vicente López, provincia de Buenos Aires.
Sustentabilidad y gestión ambiental
La planta incorporó instalaciones de captación y tratamiento de humos, tratamiento de agua y gestión de residuos industriales como parte del proceso de modernización iniciado con la llegada de Votorantim. El modelo de gestión ambiental incluye la reinserción de subproductos del proceso siderúrgico: el laminillo se utiliza como aditivo en la producción de cemento, la escoria de zinc sirve como materia prima para la obtención de óxido de zinc, y la escoria de acería se emplea en consolidación de caminos. La empresa opera con un esquema de economía circular en el que la chatarra ferrosa como insumo principal, sumada a la valorización de los subproductos, reduce la extracción de materias primas vírgenes.
En el plano social, Acerbrag tiene presencia activa en la comunidad de Bragado a través de programas de inversión social alineados con el Instituto Votorantim, entre ellos un programa deportivo y pedagógico para niños en situación de vulnerabilidad, un proyecto de alfabetización con docentes de escuelas primarias del distrito y un programa de inserción comunitaria para familias.
Más de 650 colaboradores y un horizonte industrial
Con más de 650 empleados directos y una planta que opera como usina integrada —la única con esa configuración para aceros largos entre las empresas medianas del sector en Argentina—, Acerbrag ocupa un lugar propio en el mapa siderúrgico nacional. No es Ternium ni Acindar en escala, pero tampoco es un relaminador. Es un productor que cierra el ciclo desde la chatarra hasta el producto terminado certificado, con capacidad para abastecer construcción, campo e industria de manera simultánea.