SIPAR GERDAU: setenta años de acero en Pérez y una apuesta que no para.
04 May 2026
Hay empresas que crecen con el país y hay empresas que, en cierta medida, lo explican. Sipar Gerdau es de las segundas. Su planta en Pérez, a pocos kilómetros del sur de Rosario, lleva más de siete décadas produciendo acero en distintas formas, con distintos dueños y bajo distintos contextos económicos, pero con una continuidad productiva que pocos establecimientos industriales argentinos pueden mostrar.
De Sipar a Gerdau: una historia en etapas
Los orígenes de la industria siderúrgica en Pérez se remontan a la década de 1950, cuando Sipar Laminación de Aceros SA comenzó a producir productos terminados de acero para el sector agrícola argentino. Era una laminadora enfocada en un mercado regional, con capacidad modesta y vocación local.
El punto de inflexión llegó con la entrada del Grupo Gerdau. La firma brasileña está presente en Argentina desde 1998, cuando se asoció con Sipar, y desde 2005 tiene el control operativo de la planta industrial ubicada en Pérez. Gerdau desembolsó 40,5 millones de dólares para hacerse con una participación del 83,77% en Sipar, uno de los principales fabricantes de acero laminado con más de 50 años de historia y una capacidad instalada de 240.000 toneladas métricas anuales en ese momento.
La incorporación al grupo brasileño no fue solo un cambio accionario. Fue el inicio de una reconversión técnica y estratégica que culminó, doce años después, con la obra más significativa de la historia del establecimiento.
La acería: la primera en cuarenta años
En 2017, Gerdau inauguró la acería más moderna de la Argentina en la localidad santafesina de Pérez, con una inversión de alrededor de 250 millones de dólares. Fue la primera planta de este tipo construida en el país en más de cuatro décadas.
El salto técnico fue concreto. En 2017, Gerdau comenzó a producir acero crudo en la planta de Pérez con la inauguración de un nuevo horno de arco eléctrico Danieli FastArc™ AC de 75 toneladas. La planta tiene capacidad para producir 650.000 toneladas de palanquillas y 240.000 toneladas de productos laminados al año.
Antes de esta inversión, la materia prima —palanquillas— se importaba desde Brasil. La integración vertical en el mismo país genera ahorros logísticos relevantes: se integran los procesos de elaboración y laminación del acero, sustituyendo importaciones de materia prima por 100 millones de dólares anuales y se evita el deterioro de los productos durante el traslado.
La infraestructura de soporte también fue parte de la inversión. Para alimentar el horno eléctrico, la Empresa Provincial de la Energía de Santa Fe y Gerdau construyeron conjuntamente la primera estación transformadora de 220 kV en la localidad de Pérez, la primera distribuidora eléctrica del interior del país en contar con instalaciones en ese nivel de tensión.
Qué produce y para quién
Gerdau Sipar se especializa en productos largos de acero para las industrias automotriz, agrícola, de construcción civil y electrodomésticos.
La cartera de productos para el sector de la construcción incluye barras y bobinas bajo normas IRAM IAS U 500-26 (ATR 50L y ATR 50N), barras ADN-S bajo IRAM-IAS U500-207, rollos DN 42 según IRAM IAS U 500-528 y mallas electrosoldadas MAS 500N bajo IRAM IAS U 500-06. Para la industria metalúrgica y automotriz, la planta produce barras laminadas de calidad estándar, barras trefiladas para construcción mecánica, alambrón, planchuelas, ángulos, perfiles y clavos de distintas especificaciones. La materia prima para todos estos productos es acero de horno eléctrico, con bajos contenidos de elementos indeseables como fósforo, azufre y estaño.
Escala e impacto territorial
El peso de la planta en la región no es solo productivo. La planta involucra a más de 1.700 personas entre empleos directos e indirectos, de los más de 5.600 que forman parte de toda la operación de Gerdau en Argentina. En Pérez, donde la empresa prioriza la contratación local, la presencia de Sipar Gerdau es parte central de la economía de la ciudad.
La red de distribución cubre el territorio nacional a través de Comercial Gerdau, presente en las provincias de Santa Fe, Buenos Aires, Córdoba, La Rioja y Misiones, con plantas de corte y doblado y capacidad de entrega en destino en todo el país.
Empresa B: una certificación poco común en siderurgia
En junio de 2025, Gerdau anunció la certificación de sus operaciones en Argentina y Uruguay bajo el estándar Empresa B, otorgado por B Lab. La empresa es la primera siderúrgica a nivel mundial en transitar este proceso de certificación. El proceso comenzó en 2023 y se extendió durante dos años de revisión interna.
El 90% del acero producido en Argentina proviene del reciclaje de chatarra ferrosa, y se recicla más del 98% del agua utilizada en los procesos productivos. Estos indicadores fueron centrales en la evaluación de B Lab, que consideró además los ejes de gobernanza, impacto en trabajadores, clientes y comunidad.
La certificación está basada en el modelo de economía circular, la generación de empleo local y la reducción de emisiones de carbono como ejes centrales de la estrategia de sostenibilidad.
El director ejecutivo de Gerdau en Argentina y Uruguay, Guillermo Maglieri, sintetizó el enfoque con precisión al señalar que la certificación no responde a una exigencia del sector —ninguna norma la requiere— sino a una decisión estratégica de la compañía para operar bajo estándares de triple impacto: económico, social y ambiental.
Posición en el mercado local
El mercado del acero en Argentina está manejado por un grupo de empresas: Acindar (Grupo ArcelorMittal), Tenaris-Siderca y Ternium-Siderar (Organización Techint), Acerbrag (Grupo Votorantim), Sipar-Gerdau (Grupo Gerdau) y Aceros Zapla. En el segmento de aceros largos, Gerdau comparte el mercado con Acindar y Acerbrag. La integración vertical lograda en 2017 —desde el fundido de chatarra hasta la entrega del producto terminado— consolidó su posición competitiva en ese nicho, con costos de producción local comparables a los de Brasil pero sin los costos logísticos que implicaba importar palanquillas.
Con más de siete décadas de historia productiva en Pérez, la planta de Sipar Gerdau representa una de las pocas inversiones industriales de escala que Argentina registró en el sector siderúrgico en los últimos cuarenta años. La certificación Empresa B no cambia lo que produce, pero sí explicita bajo qué criterios elige producirlo.